Rosa Silverio recibe el Premio Nosside


La escritora dominicana Rosa Silverio recibió el Premio Internacional Nosside 2005 en un acto realizado el 2 de diciembre en Reggio Calabria en el Palacio de la Comunidad. La actividad fue presidida por el catedrático Pasquale Amato, director del Centro de Estudios Bosio, el presidente del Jurado Giuseppe Amoroso, y la embajadora dominicana en Roma Ana Silvia Reynoso de Abud. Asistieron al encuentro autoridades y personalidades del mundo cultural, así como los demás ganadores de esta edición del concurso.

Como prólogo, el presidente de Reggio Calabria, recibió a los ganadores y le hizo entrega a la vencedora dominicana de la placa de honor de la comunidad, destacando el esfuerzo que realiza la región para darse a conocer en todo el mundo a través de este prestigioso premio, abierto a todas las culturas y lenguas.

Abrió el acto el presidente del jurado, quien resaltó la enorme calidad de las obras de los más de 400 participantes procedentes de 25 países de todos los confines del globo terráqueo, y se mostró satisfecho por la vigencia de la poesía en el mundo actual, además reflexionó sobre el valor y la esencia de este género literario.

A continuación, tomó la palabra el profesor Amato quien destacó la importancia que ha cobrado el premio después de 21 años de andadura, así como el reciente reconocimiento por parte de la UNESCO quien incluyó el certamen dentro del World Poetry Directory, por su esfuerzo en la globalización positiva dentro del mundo actual. Así mismo resaltó la victoria obtenida por América Latina en esta edición, ya que al triunfo de la escritora dominicana como Vencedora Absoluta, se unieron los de Marisa Arroyal de Venezuela, Fernanda Dannemann de Brasil y de la ítalo-argentina María Cristina Pannunzio. A éstas se le suman el artista de origen serbio, Andrija Radulovic, y la escritora italiana Maria Carmela Errico.

Luego de su discurso, se procedió a la entrega de los premios y a la interpretación de los poemas galardonados por actrices de la localidad. También se presentó la antología Nosside 2005 compilada por Pasquale Amato y Vicenzina Laganà donde se recoge las obras ganadoras, que aparecen en su lengua de origen y traducidos al italiano, español e inglés. En el ejemplar figuran los motivos que llevaron al jurado a premiar los poemas de Rosa Silverio: “Estos versos, lóbregos como las sombras del otoño y, al mismo tiempo, ligeros como pétalos que se desprenden de una rosa, revelan la profunda dimensión humana y poética de esta jovencísima escritora. Su canto alcanza el reino de los ángeles y se libera en el vuelo solitario de una golondrina que desafía, sin el mínimo temor, los rapaces de la noche. En el jardín de la poetisa las flores están marchitas y la primavera ha perdido sus colores. Quizás permanece sólo un delgado filo de agua que fatigosamente alcanza el corazón, único puerto de la esperanza en el cual atracar para encontrar respuestas o al menos sueños”.

Como colofón, intervino la embajadora Ana Silvia Reynoso de Abud, figura destacada de la cultura y la vida política quiqueyana, quien confesó la alegría y el orgullo que le causó la noticia de que una compatriota suya había ganado tan prestigioso premio. Recordó que durante su labor en la Secretaría de Educación también coincidió que siendo todavía muy joven la ganadora obtuvo el premio “Terminemos el cuento”, patrocinado por Listín Diario y Unión Latina. Así mismo, destacó que era un hermoso día para su país por poderlo representar en un acto tan relevante a nivel internacional.

Acto seguido, procedió a la entrega de la placa que reconoce a Rosa Silverio como Vencedora Absoluta del certamen, así como de una escultura elaborada en plata por el famoso orfebre Gerardo Sacco y de un colgante diseñado especialmente para la artista.

Para finalizar la autora dominicana agradeció a las autoridades presentes y dijo: “Este reconocimiento lo considero un premio para todo mi país, pues cada vez que un dominicano recibe un galardón en el extranjero es una puerta que se abre para los demás artistas de mi tierra. Ocasiones como estas sirven para constatar que República Dominicana, no sólo tiene playas, merengue y pobreza, sino que también está llena de sueños y poesía”.