Volvió la alegría

(Ro y Amy. Tía y sobrina)

No importa que algunos barcos naufraguen, que algunas personas ya no sean las mismas, que el cariño muera en ciertos terrenos agrestes. Tampoco si ayer estuve oscura, derrotada o extraviada entre el flujo y reflujo de mis angustias. No importa el tiempo muerto, la amistad perdida, la amargura del sueño o la triste caída de mi asta.
Todo eso deja de tener importancia cuando te tengo entre mis brazos, cuando tu mirada luminosa se enreda con la mía, cuando tu risa me acaricia y tu corazón me invita a juegos ya olvidados.
Contigo todo vuelve a tener color y vuelven a palpitar cada una de las cosas que me habitan, como si de repente el halo de tu espíritu hubiera hecho florecer en mi interior la primavera. A tu lado he recuperado la inocencia y he vuelto a creer en la magia y en los sueños, en la bondad de tu nombre, en la ingenuidad de tu mano.