Sophia y su arte poética

Sophia de Mello Breyner nació en Portugal en 1919. Fue colaboradora de diversas revistas, ganadora del Premio Camoes (máximo galardón de las letras portuguesas) y del Reina Sofía de Poesía Iberoamericana. Murió en Lisboa en el año 2004.
A Sophia la descubrí por casualidad y de inmediato me gustó mucho su poesía. Comparto con ustedes su Arte Poética II, un texto revelador que imagino les gustará.
Arte Poética II
La poesía no me pide propiamente una especialización, pues su arte es un arte del ser. Igualmente no es tiempo o trabajo lo que me pide. Ni me pide una ciencia, ni una estética, ni una teoría. Antes la poesía me pide la entereza de mi ser, una conciencia más honda que mi inteligencia, una fidelidad más pura que la que puedo controlar. Me pide una intransigencia sin laguna. Me pide que arranque de mi vida que se quiebra, gasta, corrompe y diluye una túnica sin costura. Me pide que viva atenta como una antena, que viva siempre, que nunca me descuide. Me pide una obstinación sin tregua, densa y compacta.
Pues la poesía es mi explicación del universo, mi convivencia con las cosas, mi participación en lo real, mi encuentro con las voces y las imágenes. Por eso el poema no habla de una vida ideal, mas sí de una vida concreta: ángulo de la ventana, resonancia de las calles, de las ciudades y de los cuartos, sombra de los muros, aparición de los rostros, silencio, distancia y brillo de las estrellas, respiración de la noche, perfume del tilo y del orégano.
Es esta relación con el universo lo que define el poema como poema, como obra de creación poética. Cuando hay sólo relación con la materia hay sólo artesanía.
Es la artesanía que pide especialización, ciencia, trabajo, tiempo y una estética. Todo poeta, todo artista es artesano de un lenguaje. Pero la artesanía de las artes poéticas no nace de sí misma, esto es, de la relación con una materia, como en las artes artesanales. La artesanía de las artes poéticas nace de la propia poesía a la cual está consustancialmente unida. Si un poeta dice "oscuro", "amplio", "barco", "piedra" es porque estas palabras nombran su visión del mundo, su vínculo con las cosas. No fueron palabras escogidas estéticamente por su belleza, fueron escogidas por su realidad, por su necesidad, por su poder poético de establecer una alianza. Y es de la obstinación sin treguas que la poesía exige que nazca el "obstinado rigor" del poema. El verso es denso, tenso como un arco, exactamente dicho, porque los días fueron densos, tensos como arcos, exactamente vividos. El equilibrio de las palabras entre sí es el equilibrio de los momentos entre sí.
Y en el cuadro sensible del poema veo hacia donde voy, reconozco mi camino, mi reino, mi vida.