Ficción, Censura y Libertad

Carta recibida por el dominicano Miguel Ángel Aza, lector frecuente del blog, colaborador del periódico El Caribe y otros medios de comunicación dominicanos.

Esta nota es a propósito de lo manifestado por la presentadora de televisión Mariasela Alvarez en un e-mail, en el que pedía que no fueran a ver la película El Código Da Vinci.

Ficción, Censura y Libertad

No sé si has leído las declaraciones dadas por la presentadora de TV dominicana radicada en España, Mariasela Alvarez, publicadas en Clave Digital en donde pide a los dominicanos que no vayamos al cine a ver la adaptación de El Código Da Vinci. A mí­, particularmente, no me interesa mucho esa novela (y no es por dármelas en intelectual ni nada de esas vainas finolis de las capillitas literarias dominicanas) creo que la novela es un producto más del marketing y su escritor es un mercantilista literario. Uno cosa es que no me interese el texto y otra que venga una señora a decirme a mí­ y a todos los dominicanos lo que debemos ver en el cine.

Leer es uno de los actos más libres y cada quien elige sus lecturas según sus preferencias e intereses. Todo esto me recuerda la anecdota que hiciste en tu ensayo "La literatura y sus ecos femeninos", en donde cuentas lo que te pasó con la escritora cibaeña que te dijo que no leyeras a Laura Restrepo y te pusieras a leer "El astillero" de Juan Carlos Onetti.

Hay dos reglas que tengo a la hora de leer y que no acepto que nadie me las quiera cambiar:

1. No leo nada por imposición. Una vez retiré una materia en la Universidad porque una profesora me querí­a hacer leer Vivir para contarla, de Garcí­a Márquez, escritor que me gusta muchí­simo, pero decidí­ no leer algo por pura imposición de la profesora.

2. Nadie me prohíbe lo que quiero leer. En ocasiones pienso que la lectura es un acto más libre que la vida, porque hay cosas en ambitos de mi vida que nunca podré cambiar por mi naturaleza humana: en esencia todos los seres humanos somos débiles y ante la inmensidad del Cosmos somos insignificantes. Pero como decía la escritora estadounidense Susan Sontag: "Cuando leemos vivimos vidas paralelas", por un lado, tenemos nuestra vida con todas las complicaciones cotidianas y las satisfacciones pasajeras, pero también vivimos las vidas de los personajes de ficción, somos muchos seres al mismo tiempo.

Es sorprendente ver como esta presentadora que elevó una oda a La pasión de Cristo del fundamentalisma católico Mel Gibson esté satanizando una película que está basada en la ficción. Eso es intolerancia y sectarismo. No estoy de acuerdo con la censura ni los boicots de ningún tipo, creo en la libertad de expresión, al margen de que esté o no de acuerdo con una idea.
Miguel Ángel Aza