Cantando bajo la lluvia

Cuando te asalta la ternura, el recuerdo, la lluvia de España, el frío. Cuando el agua corre por las aceras e inunda tu interior. Cuando ya ni escuchas a Sarah McLachlan. Cuando echas de menos las cosas que le faltan a tu ser. Cuando ni Silvio ni Filio ni Neruda ni Pessoa ni Virginia ni Keats son la solución. Cuando no hay nadie en el messenger. Cuando el teléfono parece tu enemigo. Cuando las horas se alargan y las cosas pesan y no ha grafía posible para explicar lo que naufragó. Cuando no te sale ni un verso. Cuando la Fotogramas y Nicole no consiguen entretener. Cuando tu lengua está cansada de dormir. Cuando miras por la ventana y te das cuenta de que algo vuela... pero no eres tú. Cuando te preguntas si tus amigos se acordarán de ti. Cuando Ane no está. Cuando te espero. Cuando el día es tan gris y rutinario. Cuando el aguacero ya no puede más. Cuando lo único que falta es que se caigan los andamios. Cuando ya nada te puede proteger.
Cuando todo eso ocurre es cuando quisiera tomar el paraguas y salir a la calle a llorar esta tristeza o a cantar bajo la lluvia como una caribeña loca que ha perdido los estribos, como el personaje de una vieja película, como una mujer de la que todos se burlan pero que tan sólo quiere hacer feliz a su corazón.
*Fotograma de la película Singing in the rain
**De los inicios del blog, en España