Homenaje a Jeannette Miller

(Ylonka Nacidit, Verónica Sención, Jeannette Miller y Rosa Esquea)

[Hoy se le hizo un homenaje a la escritora Jeannette Miller en la Librería Cuesta de Santo Domingo. La actividad fue organizada por la autora Ylonka Nacidit Perdomo y el grupo Los Hilmáticos. Como ellos saben de mi ferviente admiración hacia Jeannette, me invitaron a participar en el homenaje y comparto con ustedes las palabras que leí sobre la obra de esta intelectual dominicana cuya labor me ha inspirado y ha significado mucho para mí.]

El Legado de una autora
Jeannette Miller es una escritora auténtica y humana. Hija de la Generación del 60, narradora, poeta, ensayista y una de las principales estudiosas del arte dominicano. Gracias a su labor creadora ha obtenido diversos premios y tiene el respeto de la crítica y de los lectores que ven en ella a una autora que ha sabido conjugar las diversas facetas de su vida, sin perder su esplendor y mucho menos su voz propia.

Jeannette cuenta con una obra conformada por varios poemarios, una novela, un libro de relatos y múltiples trabajos de investigación. Su más reciente ensayo le valió el Premio Nacional Feria del Libro Eduardo León Jimenes. Todos coinciden en que este es un reconocimiento merecido que además de premiar un libro, distingue a una de las intelectuales más lúcidas del país, cuya producción literaria constituye un valioso legado a nuestro acervo cultural.

A este autora la había escuchado mencionar en muchísimas ocasiones y la había leído, pero no había tenido la oportunidad de estudiarla a fondo hasta que, gracias a la editorial Alfaguara, me llegó su novela La vida es otra cosa y acudí a la presentación del libro en La Romana, a la que asistió su autora. Allí me encontré con una mujer abierta, una creadora madura, una escritora que conoce el peso exacto de su pluma y que es capaz de adentrar en la cosmogonía de su imaginario literario a los lectores. Luego me acerqué de lleno también a su obra poética y caí de bruces, asombrada por la vitalidad de sus versos, por la fuerza arrolladora de esos textos sin maquillaje, sin pose, sin pudor alguno, que se me presentaban auténticos, descarnados, dolorosos, rebeldes, inconformes e incluso violentos, pero nunca secos y estériles, ya que además de lo citado anteriormente, poseen un registro afectivo y delicado que nos permite conocer los rincones vulnerables de la escritora, quien tiene una sensibilidad especial y única, la cual no cae en lo cursi, ni en lo flojo, ni en el típico estereotipo de la mujer que tan sólo escribe para desahogarse o para luchar por los derechos de las de su género. Jeannette va más allá de todo eso y se muestra como una criatura porosa, abierta, llena de curiosidad y necesitada de darle sentido a todo, de darle un nombre propio a las cosas, de entender todo lo que ocurre en su entorno y al mismo tiempo cuestionar aquello con lo que no está de acuerdo, emplazándolo a una lucha abierta a través de su poesía.

Como autora Miller se caracteriza por poseer una pluma entusiasta, directa, certera, semejante al bisturí o a la mano del cirujano que sabe muy bien dónde cortar. Por eso sus propuestas literarias son tan efectivas, interesantes y tienen una calidad incuestionable. Contrario a otros autores que se refugian en florituras, máscaras y excesivo ropaje, Jeannette prefiere andar en cueros y así, totalmente desnuda, construir una obra que llena de regocijo a sus seguidores, ya que leerla constituye una experiencia lúdica, estética, espiritual y al mismo tiempo inquietante. Y si digo inquietante es porque ella no se conforma con que su lector se encuentre a sí mismo a través de sus textos o que simplemente disfrute el rato. Jeannette es una escritora exigente que reta a todo al que decide detenerse en su escritura, punzándolo y bombardeándolo con sus cuestionamientos, con sus dudas sobre el comportamiento social, con sus preguntas sobre el sentido de la existencia humana.

Miller es también una autora que sabe tomar lo mejor de la tristeza, de la soledad y de la belleza de las cosas para construir sus versos más personales, esos que transmiten el desasosiego que ha experimentado su alma de artista. Pero además, muestra una gran conciencia social e histórica, un compromiso con su entorno, lo cual queda reflejado en sus poemas y narraciones, pero también en su obra ensayística. Este aspecto es muy interesante porque demuestra que ella va mucho más allá de lo estético y siente una verdadera preocupación por el medio en que la ha tocado vivir, preocupación que la lleva a asumir un rol comprometido y responsable a través de su escritura y que la ha impulsado a estudiar y promover la realidad socio-cultural de República Dominicana, en específico del área artística, a la cual ella ha hecho valiosas contribuciones.

Jeannette Miller es una autora luminosa, con una obra viva que transpira, late, grita y hasta se duerme en el regazo del tiempo, sin el desvelo que atormenta a muchos escritores, en especial a los jóvenes, más preocupados por crear una obra que impresione, antes que pensar en proyectarse hacia el futuro. En el caso de esta autora, poco complaciente y conciente de su oficio, se da el proceso inverso, ya que es obvio que ante todo ella procura ser coherente con su voz interior, con ese tono propio que la define y la coloca en una posición importante dentro del espectro literario.

La obra de Miller tiene significación por diversos motivos, dentro de ellos podemos citar: 1. Por el valor estético de una obra original y singular que deleita a los lectores; 2. Por el valor social de sus textos, los cuales desentrañan la idiosincrasia de la sociedad dominicana, la vida urbana y anodina de la capital del país, la realidad del medio cultural en el que se desenvuelve la autora y el cuestionamiento a la situación de un pueblo zaherido por muchos males, entre ellos la delincuencia, la tiranía, la corrupción y el machismo; 3. Por el contexto histórico en el que se desarrollan sus obras, las cuales sirven como espejo que refleja la realidad de una época y nos ayudan a entender un comportamiento o hecho determinado; 4. Por la inteligencia y agudeza con que están escritos los textos, los cuales muestran el nivel de su autora, que al mismo tiempo representa a la clase intelectual de una época; 5. Por la valentía con que aborda las temáticas que trata, las cuales recogen las inquietudes de una escritora a la que no le da miedo hablar de un tema o una problemática en específico, con el desgarre y el punto de vista que le caracteriza; 6. Por último, la obra de Jeannette Miller significa e importa porque convence, tiene credibilidad y la asombrosa capacidad de embrujar al lector, de sumergirlo en una atmósfera especial en donde sólo hay espacio para el disfrute, la satisfacción y el aprendizaje.