Jeannette Miller: Auténtica y Humana

La escritora dominicana Jeannette Miller fue recientemente galardonada con el Premio Nacional Feria del Libro Eduardo León Jimenes 2007, por su obra “Importancia del contexto histórico en el desarrollo del arte dominicano. Cronología del arte dominicano: 1844-2005”. Este merecido reconocimiento distingue a una intelectual de gran valor, que se ha destacado por su labor como poeta, narradora, historiadora de arte y ensayista.

Jeannette Miller nació en Santo Domingo. Se inició como escritora en el grupo llamado Generación del 60. Ha publicado tres libros de poemas: El Viaje (Cuadernos Hispanoamericanos, separata, 1967), Fórmulas para Combatir el Miedo (Taller, 1972) y Fichas de Identidad/Estadías (Taller, 1985). También, un libro de narraciones, Cuentos de Mujeres (Cole, 2002) y la novela La Vida es otra cosa (Alfaguara, 2005). Además, ha publicado múltiples ensayos y trabajos de investigación, como el que recientemente le valió uno de los premios literarios más importantes otorgados en República Dominicana.

Jeannette también ha colaborado con diversos periódicos y revistas nacionales e internacionales. Ha participado como expositora en decenas de congresos sobre arte, literatura, cultura e identidad. Ha sido jurado en concursos y bienales de arte y ha recibido numerosos premios y reconocimientos por su obra literaria y por su contribución a la cultura dominicana. Es licenciada en letras y ha impartido cátedras en varias universidades nacionales. Sus poemas y relatos han sido incluidos en diversas antologías y su obra traducida a varios idiomas. En la actualidad la autora tiene un libro de cuentos, un poemario y una novela que espera publicar muy pronto.

Esta entrevista fue realizada mucho antes de que Miller recibiera el premio de la feria del libro, pero no pudo ser publicada hasta ahora. Sin embargo, este momento es idóneo para conocer de cerca a una autora con un alto sentido estético, con una poesía asombrosa y una voz que se ha ganado su lugar en el escenario literario nacional. Así que les convido a conocer a Jeannette Miller y en especial a disfrutar de sus libros, los cuales pueden adquirir en el Pabellón de Autores Dominicanos de la feria y en las distintas librerías del país.

ROSA SILVERIO ¿Ha sido difícil combinar su labor de crítica de arte con su vocación creadora?
JEANNETTE MILLER: No, no me ha sido difícil combinar mi labor como crítica de arte con mi vocación creadora en el campo de la literatura. Yo provengo de un grupo o generación - la Generación del 60- que en cierta forma introdujo el carácter multidisciplinario en el quehacer artístico nacional. Eran los años posteriores al ajusticiamiento de Trujillo, y nos reuníamos escritores, pintores, músicos, teatristas… en grupos como Arte y Liberación. Realmente yo comencé a hacer crítica de artes plásticas porque siempre he sido una apasionada por las artes visuales; y porque mis amigos pintores me lo pidieron. Con el paso de los años, me he dado cuenta de que una cosa me ayudó con la otra. Soy una persona que trabaja mucho, podría decir que todos los días, y cuando me cansaba de escribir literatura descansaba con las artes visuales. Viéndolo desde hoy, creo que un trabajo enriquecía al otro y viceversa.

RS: ¿Es complicado desarrollar una carrera literaria siendo mujer e isleña?
JM: Observando lo que sucede con otras personas me parece que sí, pero para mí no lo fue. Pertenezco a una familia de artistas -mi abuela cantante de ópera, mi padre escritor- y siempre conté con el apoyo familiar. Además me crié con mi abuela, mis tías y mis hermanas; es decir, en un ambiente matriarcal lleno de aprobaciones, por lo que si te soy sincera nunca me he sentido discriminada. No es que no haya sido discriminada, sino que nunca lo vi como una posibilidad, y en consecuencia, nunca me di cuenta. Por otro lado, desde que salieron mis primeros poemas, recibí comentarios aprobatorios de figuras como Franklyn Mieses Burgos, Manuel Rueda, Freddy Gatón Arce, Marcio Veloz Maggiolo, doña Flérida de Nolasco y muchos más.

RS: ¿Cuáles obras y autores han sido fundamentales en su formación literaria?
JM: La Biblia, La vida es sueño de Calderón de la Barca, El sombrero de tres picos de Alarcón, los cuentos de Edgar Allan Poe, Crimen y Castigo de Dostoievski, Por el camino de Swann de Marcel Proust, Cien Años de Soledad de García Márquez, los cuentos de Juan Bosch, la obra de Borges, de Rulfo, los poemas de Rosario Castellanos, de Jaime Sabines, de Franklyn Mieses Burgos, de Freddy Gatón Arce, las novelas de Corín Tellado, la revista Billiken, etc.

RS: En su más reciente novela está presente la figura de Trujillo. ¿Cree que todavía es necesario recurrir a ese tema o está de acuerdo con los que piensan que eso es material manido?
JM: Trujillo será por largo tiempo un personaje a referir por los escritores dominicanos y no dominicanos, pues resulta ser arquetipo del dictador sanguinario. En mis textos, la alusión a Trujillo es indirecta y sólo como parte del contexto de nuestro marco histórico a partir de la década de 1930; nunca lo trato de manera directa o personal. Es verdad que en mi narrativa aparecen hombres autoritarios, abusivos, paternalistas, que representan agresión y sometimiento; pero ese es un arquetipo masculino del Caribe, y de otros muchos países y regiones.

RS: La mayoría coincide en que su poesía es fuerte y humana. ¿Qué le cruza por la cabeza a la hora de escribir poesía? ¿Cómo es su proceso de creación?
JM: Cuando escribo poemas, lo hago impulsada por la necesidad de decir cosas de las que, muchas veces, tomo conciencia cuando aparecen en el papel; creo que es una manera de poner frente a mí preocupaciones que están en mi subconsciente. Después guardo esos originales por largo tiempo y cuando me acuerdo los releo, los destruyo o los corrijo, y si tienen suerte, salen publicados. Viéndolos en conjunto, debo aceptar que giran alrededor del ser humano, sus dramas y cuestionamientos.

RS: ¿Podría recomendar algunos autores dominicanos cuya obra considera importante?
JM: Juan Bosch, Altagracia Saviñón, Hilma Contreras, Virgilio Díaz Grullón, Aída Cartagena Portalatín, Franklyn Mieses Burgos, Freddy Gatón Arce, Manuel Rueda, Marcio Veloz Magiollo… y muchos más.

RS: ¿Qué opina de la crítica literaria que se hace en el país?
JM: Que es muy escasa. Aunque hemos tenido críticos literarios brillantes como los Henríquez Ureña, Manuel Rueda, etc. Hoy el crítico literario tiene muy pocos alicientes, pues ni siquiera cuenta con espacios para publicar sus trabajos. Sin embargo, el Premio Nacional de Literatura se le acaba de otorgar a un crítico literario, Diógenes Céspedes, lo que actúa como un reconocimiento y un estímulo para él y para el género.

RS: ¿Cómo puede saberse cuándo una crítica sobre un libro o autor es buena? ¿Cuáles atributos tiene la buena crítica literaria?
JM: Me haces dos preguntas en una. La respuesta a la primera es que una crítica es buena cuando es objetiva y el crítico no se involucra de manera personal con la persona o el texto. Sobre la segunda, el crítico debe manejar el tema que está tratando, estableciendo, entre otras cosas, el contexto del autor, lo primordial de su biografía y como ya dijimos no olvidar la objetividad de análisis estableciendo lo positivo y lo negativo de lo que está tratando, e incluir en las conclusiones, la ubicación del autor y su obra dentro del panorama nacional o internacional en que esté inserto.

RS: ¿Los mejores críticos son los más odiados, los que señalan lo negativo antes que cualquier punto fuerte?
JM: No necesariamente. Es probable que hayan surgido situaciones personales entre autores y críticos, pero no creo que sean el común denominador. Siempre he dicho que quien produce algo para ser visto o leído por el público, debe esperar opiniones de todo tipo. Y si te pones a ver, el que hablen de ti –de una manera u otra- es, al fin y al cabo, tomarte en cuenta.

RS: ¿Qué le parece la literatura dominicana que se está haciendo hoy día? ¿Será recordada? ¿Tenemos futuro?
JM: Lo que conozco de la literatura dominicana actual me parece muy bueno. Narradores y poetas de gran calidad que saben lo que están haciendo. Realmente, creo que la literatura dominicana, no sólo tiene un gran futuro, sino que ya se está dejando sentir como una excelente producción a nivel internacional.
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Yografía
Poema de Jeannette Miller

Yo
que necesito plantas, luz
palabras de ternura
que me siento a pensar en mi desgracia a plena tarde
medio masoquista
fea
profesora
Yo
que sólo con palabras me presumo
me palpo
me proyecto
interpongo ideas a la carne
levanto largos muros de metal frío, devorante
entre otros y
yo
que tengo miedo a la locura, al vino, al entregarme
agarro mis recuerdos
una niña gorda, inútil, solitaria
casas de muñeca y tacitas de té
ráfagas de aire y de suspiros
entre mi abuelo no abuelo y sin mi padre
Yo
que encuentro en Franklyn, Juan Francisco y otros
eso terrible que no tuve
que sé disponer letras, sílabas y nombres
cuidadosamente, agresivamente
Yo
estoy harta de mí.
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