La esposa y La amante


La Esposa
Me gusta ser tu esposa.
Entender la curvatura de tus noches
y el nacimiento inusitado de los días,
descubrirme en tus serpientes y mareas,
en la caída interminable de las horas,
en la abnegación compartida,
en la gozosa palpitación con que tu sexo
acoge las embestidas de mi ser.
Me gusta acostarme contigo,
ser humilde y no tener prejuicios en la cama,
saberme tuya y saberte mío en cada acto,
contemplar tu desnudez sin misterios,
tu pene aletargado, tus axilas sudorosas,
tu aliento matutino y las ratas que escapan volando
cuando te abres paso ante el día, las ganas, la risa,
y la estupidez del mundo que revienta ante tus ojos.
Me gusta tener secretos y que tú también tengas los tuyos,
fabricarte el pan, hilvanarte los peces,
beber de tu estanque, desmadejarte el alma,
quebrantar acuerdos
y volver a tejerlos asida al perdón y la ternura.
Me gusta sudar contigo,
temblar contigo,
dormir contigo,
cogernos,
desmoronarnos,
resurgir de los escombros
y volver a ser tu bruja,
tu medusa,
tu esposa enamorada,
tu mujer pantera,
la fiera que aúlla
y la niña que duerme
sumergida en las profundidades de tu ser.


La amante

Me gusta ser tu amante,
la querida,
la que te envuelve con el olor de la amapola,
la que te viste de ilusiones el cuerpo,
las manos, las ideas,
la que no reclama porque nada espera.
Me gusta que tú seas mi amante,
que compartas conmigo tus horas furtivas,
que me confieses tus perversiones
y a mí sólo me des tus alegrías.
Me gusta que mires cuando me desvisto,
cuando invento universos para tu amargura,
cuando vuelves a ser niño
y te olvidas de las cotidianidades,
de la vergüenza, de tus días,
y de la prisa de este mundo
que no entiende mi locura.
Por eso me gusta ser la que te quiere,
quien gana, la utopía,
tu cajita de pandora,
la enviada de Satán.
Definitivamente
me gusta ser la otra.

© Rosa Silverio
Todos los derechos reservados

*Para divertirnos un poco. A veces es bueno juguetear, explorar en distintas miradas.
**El primer poema fue escrito en el año 2005 y el segundo en el año 2003.
**Imágenes de Gustav Klimt.