La inmigración haitiana

Este domingo a las seis de la tarde, La Caja de Pandora abordará el tema de la inmigración haitiana, problemática que refleja la situación de pobreza por la que atraviesa un pueblo hermano. Dentro de los puntos que se tocarán está el debate sobre si concederle o no la nacionalidad a los hijos de los inmigrantes haitianos asentados en suelo dominicano, las denuncias de abuso contra estas personas, las condiciones precarias en las que viven y la polémica de si el Estado dominicano debe tomar medidas migratorias más eficaces para detener el flujo de haitianos ilegales que cruzan la frontera.

Para debatir esto tendremos en el estudio a cuatro invitados importantes:

-Sonia Pierre: Activista social y coordinadora del Movimiento de Mujeres Domínico-Haitianas (MUDHA). En el año 2003, Sonia recibió el premio de Amnistía Internacional Fondo Ginetta Sagan por su trabajo a favor de los derechos de los niños y las mujeres, y en 2006 recibió el Premio de Derechos Humanos del Memorial Robert F. Kennedy.

-Miguel Román: Abogado con doctorados en Israel y El Salvador, miembro de la Dirección Nacional del Partido de la Fuerza Nacional Progresista y presidente del Comité de Protección del Mercado Laboral Dominicano.

-Embajador William Páez Piantini: Sub-encargado de la División de Relaciones Exteriores, ex ministro consejero y ex cónsul general de la Embajada Dominicana en Haití y además autor del libro “Relaciones domínico-haitianas: 300 años de historia”.

-Roberto Antuan: Abogado y encargado del Programa de Derechos Humanos del Centro Cultural Domínico Haitiano (CCDH).

Avances:
En la valoración de los efectos y las consecuencias que tiene la inmigración haitiana en la sociedad dominicana las posiciones están divididas. Por un lado están quienes piensan que ésta representa cuantiosos aportes para la economía dominicana. Del otro lado, están los queque ven en la emigración haitiana una amenaza a la mano de obra dominicana, ya que consideran un mito que los dominicanos no quieren hacer los trabajos que realizan los haitianos y explican que lo que pasa es que las empresas prefieren pagar la mano de obra haitiana porque les resulta más barata.

Otro aspecto que ha causado mucha polémica es el de la nacionalidad de los hijos e hijas de estos inmigrantes, ya que las autoridades dominicanas se niegan a documentarlos, pese a que la Constitución establece que toda persona nacida en territorio dominicano tiene derecho a la nacionalidad, a excepción de los hijos de quienes están en el país en una misión diplomática o en tránsito. El 8 de septiembre del año 2005 República Dominicana fue condenada por la Corte Interamericana de Derechos Humanos por negarle la partida de nacimiento a las niñas Dilcia Jean y Violeta Bosico, descendientes de inmigrantes haitianos

Diversas instituciones que trabajan en la defensa de los derechos humanos y de los derechos de los inmigrantes, han denunciado las condiciones precarias, de discriminación y abuso que viven los nacionales haitianos en suelo dominicano, en especial en los bateyes, lo cual ha sido negado por el Estado que considera que estas denuncias sólo buscan dañar la imagen del país y que quienes la emiten olvidan que la situación de los haitianos aquí no es mejor que la de los mismos dominicanos.