Foro Poético (Tercera entrega)

[Conversación por el Messenger moderada por Rosa Silverio, entre los escritores: Juan Freddy Armando, Carmen Imbert Brugal y Manuel Llibre Otero. Temas: La vocación creadora, el estilo literario, los valores de la poesía y su vigencia, la crítica y otros tópicos.] [Lea la Primera entrega] [Lea la Segunda entrega] [Material adicional: Introducción a la Poesía]

RO: Como diría Pessoa (algo que le gusta citar a muchos autores): El poeta es un fingidor. Y es que el poeta escribe no sólo de lo que vive, de su propia realidad, sino también de lo que imagina y de lo que percibe a través de sus sentidos.
LLIBRE: La poesía erótica no tiene tantos seguidores como la narrativa erótica, en la narrativa te puedes dar el lujo de crear el universo de gemidos, caricias y detalles; en la poesía erótica, si desnudas a una mujer, debes vestirla con tus palabras.
CARMEN: Claro que sí, y somos fingidores los escribidores, sino fuéramos contables.
JUAN FREDDY: En realidad, Pessoa estuvo en lo cierto en eso y también estuvo equivocado. Es verdad que el poeta es un fingidor. Pero todo ser humano lo es. De todos los animales, el mejor fingidor es el ser humano.
LLIBRE: Alguien escribió sobre eso, del poeta como el gran fabulador, no sé si seamos fabuladores o contables, trapecistas o carpinteros, domadores de bestias o amas de casa (que es casi lo mismo aunque no sea igual), lo cierto es que quizás se necesite ser todo eso para escribir y aún más.
RO: Sí, concuerdo contigo, Llibre. La narrativa erótica tiene más seguidores, o eso creo yo.
LLIBRE: Y las revistas porno tienen aún más seguidores, siempre que se necesita pensar más, disminuye el número de adeptos.
JUAN FREDDY: Estoy de acuerdo contigo en eso Llibre de que si hay que pensar más, tiene menos seguidores. También creo que la narrativa tiene más seguidores porque da más detalles, y le permite al lector entrar en suspenso, en tensión, en estados eróticos con mayor facilidad que la poesía.
RO: Pero retomando el tema de la vigencia de la poesía, ¿creen ustedes que tiene futuro este género aún cuando cada día hay menos editoriales interesadas en publicarlo?
CARMEN: No sólo están menos interesadas en publicar poemas, sino que lo dicen.
RO: O sea, que ya la poesía perdió su esplendor, ¿o será que ya pasó su "época dorada"?
JUAN FREDDY: En realidad, yo creo que lo que ocurre es que los poetas de hoy en general han perdido el camino del lector, y escriben para los intelectuales, mientras que los narradores escriben para el lector.
LLIBRE: Aunque no se publique en libros, la poesía nunca morirá. Ahora se publica en los blogs, quién sabe si en el futuro se transmitirá con “pastillas neuronales”, quien sabe. La poesía existirá mientras exista el hombre.
CARMEN: Sin embargo, mientras desdeñan esa mercancía pienso que la poesía se transforma y se cuela, transmuta, sino la prosa poética no existiera y por ahí hay muchos textos que son poemas camuflados.
JUAN FREDDY: Estoy de acuerdo contigo, Carmen. La literatura más leída en nuestro tiempo, y la mejor, es muy poética. Veamos a Cortázar, Borges, Márquez.
RO: Sí, es cierto, Carmen. Se cuela en las novelas, en los cuentos...
CARMEN: Es que no les gusta vender "libritos".
LLIBRE: Es que francamente leer poesía en unas hojas polvorientas de papel periódico con un engomado barato... es tan romántico, jajaja
CARMEN: El premio Planeta de este año -Millás- es supuestamente una novela y yo leí un poema desgarrado, una biografía triste.
RO: Seda es un relato corto, pero si lo lees es totalmente poético. En El corazón es un cazador solitario de Carson hay para mí más poesía que en muchos poemas que he escrito y leído.
JUAN FREDDY: En realidad, les diré a ustedes que una cosa es la venta y otra la penetración, como se dice de los periódicos. En realidad, en nuestro tiempo se lee mucha poesía en los blogs, en las salas de chats, en las páginas de Internet, en las comunidades virtuales. Se lee y se escribe mucha poesía, incluso con más calidad que la que veo a los poetas de aquí publicar. Y la escriben muchachos que no pretenden ser genios ni nada de eso. Simplemente escriben porque sienten gusto de escribir, que es la única razón no patológica de escribir literatura.
LLIBRE: Si hay algo que se pierde en este tiempo es el buen humor, “la risa poética”.
CARMEN: Puse el ejemplo porque el texto lo leí así y quizás eso es otro tema. ¿Debe ser triste el poema?
LLIBRE: Los grandes poetas han sido grandes irónicos, maestros del sentido del humor.
RO: Buena pregunta, Carmen. ¿Debe ser triste el poema, debe hablar de la muerte, de la angustia, de asuntos existenciales? ¿No puede ser divertido, irónico, o qué sé yo? Yo creo que hay cierto prejuicio. Fíjense que he escuchado a gente decir "eso sí que es un poema", solamente porque el texto es triste.
LLIBRE: No, el poema debe ser poema, nada más. En ocasiones es el lector quien termina completando su significado y lo ve como triste o trágico o alegre o burlón.
RO: ¿Acaso es que la tristeza es mejor material para el poeta?
CARMEN: ¿Se imaginan a Miguel Hernández alegre?
JUAN FREDDY: En realidad, lo que sucede es que el poema no tiene que ser ni triste, ni alegre, ni mediano, ni simpático, ni irónico, ni antipático, ni de humor, ni de dolor, nada de eso. Debe ser todo lo que de eso sienta el poeta en el momento de escribir. Simplemente.
CARMEN: Eres un maestro, jaja
JUAN FREDDY: Es lo que ha ocurrido siempre, desde Quevedo -triste y alegre, divertido y erótico, porno e irónico- hasta Mir, enamoradizo y patriota, erótico y sobrio.
LLIBRE: Eso sería como imaginarse a Borges sin ironía.
RO: Lorca tiene muchos poemas adorables que no aluden a la tristeza, que no tienen nada de tristes.
CARMEN: “Yo me la llevé al río creyendo que era mozuela…”
JUAN FREDDY: Excelente ejemplo, Carmen. Y tiene uno de los mejores poemas del mundo, lleno de dolor: Llanto por la muerte de Ignacio Sánchez Mejías. Y tiene el Cante Jondo, en que juega con la tristeza gitana, convirtiéndola en una protesta y en un himno bello.
LLIBRE: Las tristezas, que he sabido por una china amiga que hay de varios tipos, son buen material para poetizar, sobre todo porque sentimos cierta gracia cuando sintonizan nuestras miserias y nuestras penas, así que si estamos tristes, un poema triste hace el trabajo.
RO: Otra pregunta que quiero hacerles es cómo se da el proceso creativo en ustedes, ¿creen en la inspiración, en el influjo divino, todo reside en el trabajo o es una mezcla de estos factores?
CARMEN: El humor conmueve. De nuevo retomo mi hipótesis: Conmover, la poesía debe conmover...
LLIBRE: Hay poe-bachatas.
RO: Sí, Llibre. ¿Y se imaginan un poe-reguetón?
LLIBRE: También debe haberlo
CARMEN: Y un poe-político como Amable.
RO: Jajajajajajajaj, Carmen, qué mala. Yo mejor no digo nada sobre Amable, para no arruinar esta "vaina", jajajaja
JUAN FREDDY: Claro, Carmen. El poema debe conmover, y conmover siempre. Si no conmueve es como un músculo que no se mueve.
LLIBRE: Amable hace poesía cuando lanza pollos a la multitud, el pollo en el aire ignora su tragedia, cree acaso emprender el libre vuelo.
RO: Y entonces, ¿cómo se da el proceso creativo en ustedes? ¿Creen ustedes en la inspiración, en el influjo divino, todo reside en el trabajo o en una mezcla de estos factores?
JUAN FREDDY: Mira, yo creo que la literatura no es posible hacerse sin inspiración. Ahora bien, tú puedes crearte tú misma la inspiración cuando llegas a dominar los resortes internos de la creación, el proceso de llegar a tu inconsciente y sacar de allí los efluvios extraños, las contorsiones de la realidad, las disfunciones de la lógica que producen la creación. Divina no es porque para eso Dios tendría que existir.
CARMEN: Pero a veces nos quedamos sólo con la inspiración
RO: ¿Y eso de que el escritor es un 10% inspiración y un 90% esfuerzo? ¿O cómo son en realidad los porcentajes?
JUAN FREDDY: En realidad no creo eso del esfuerzo. Creo que cuando aprendes las técnicas de escribir logras hacerlo sin esfuerzo. Lo que haces con esfuerzo, difícilmente sea arte, porque no lleva gusto.
CARMEN: Sin trabajo el oficio no existiría, nos quedaríamos en el parque Colón "inspirados".
RO: Sí, Juan Freddy, pero hay escritores a los que les cuesta enfrentarse ante la página en blanco, ¿o no? Y eso no quiere decir que no dominan la técnica o que no disfrutan cuando escriben, tan sólo que no tienen el hábito, que les cuesta sentarse frente al ordenador o tomar el papel.
JUAN FREDDY: El trabajo consiste en no trabajar. Consiste en hacer lo que es gusto de uno: leer, vivir y escribir mucho.
LLIBRE: Es cierto lo que dice carmen, hay que trabajar, pero trabajar para escribir, no que nos de trabajo escribir.
RO: O sea, que el escritor siempre debe disfrutar cuando escribe. ¿No se suda, no se llora, no se pasa trabajo, no se maldice, no se rompe el papel?
CARMEN: Ay sí, es un disfrute, un gozo casi bíblico.
JUAN FREDDY: Bueno, te diré, Rosa, citando la mejor respuesta que le han dado a Freddy Ginebra en entrevista alguna. Le preguntó eso a Borges, y el maestro porteño le respondió: "Bueno, yo he oído decir a escritores que para ellos escribir es un gran trabajo, una gran angustia, una gran lucha. Será que no tiene vocación para escribir. Porque para mí, escribir es un gusto, una alegría, una pasión encantadora. Si no fuera así, no desperdiciaría mi vida ni me daría la tristeza de hacer algo que me fastidia hacer".
LLIBRE: Una comunicadora le pregunta a Silvio en una entrevista: "¡Poeta! ¿Cómo hace usted para lograr esas canciones? Mire usted que yo trato, me agoto, escribo con toda mi existencia y apenas me salen unos versos. Silvio le dijo: "Señora, si le da tanto trabajo, no escriba, debe cuidar la salud".
CARMEN: Por eso antaño nos decían vagos.
RO: Creo que uno escribe porque lo disfruta, porque nos apasiona, porque nos hace felices, porque gracias a la literatura tenemos algo a qué aferrarnos para no caer en el abismo.
LLIBRE: Para mí es un gran disfrute escribir, lo hago con la seriedad que amerita, pero siempre es un oficio lúdico, pasión, celebración.
RO: Aunque hay quien dice que la literatura puede llevar a la locura. ¿O es al revés?
JUAN FREDDY: En realidad el que dice eso, era loco antes de escribir.
CARMEN: Ni lo uno ni lo otro, sino todo lo contrario... locura literatura.
LLIBRE: Pero hay que tener cuidado, que escribir no solo debe ser un hecho terapéutico, para curarse del mal de amores en una tarde de lluvia, que no digo que pueda salir un buen poema, pero vamos, esa maldita no se lo merece...buahhhh
CARMEN: No disimulen lo disfrutamos porque creamos el mundo que queremos y dominamos.
JUAN FREDDY: En realidad, la literatura es una locura en la misma medida en que para cada ser humano es una locura vivir. Con todos los riesgos que implica vivir próximo a esa fiera, a esa plaga que es la humana, con todas sus agresiones, sus engaños, su falsía, sus malas mañas.
CARMEN: Eso permite la literatura, nos convierte en rectores de un universo propio
JUAN FREDDY: Vivir es un peligro.
LLIBRE: Decía Yoryi Morel: "Llevo muchos años intentando seriamente ponerme loco pintando, y aún no lo consigo".
RO: Bueno, Llibre, yo hice un pique un día que por poco se me envenena la sangre y escribí un poema y al rato se me pasó la rabia. De no haber escrito, me da un patatú. Pero la literatura no sólo es catarsis ni terapia, ¿verdad? También es querer contar algo, decir algo, y decirlo de nuestro modo particular. También es, con el tiempo y con el ejercicio diario de las letras, construir un pensamiento, una teoría, una postura. Ir construyendo una manera de ver el mundo, un cristal al que quizás otros querrán asomarse...
CARMEN: Claro que no, si lo fuera los fanáticos de la pelota fueran escritores.
LLIBRE: La locura puede ser un buen parámetro donde dibujar la estatura de un poema, en la mente insana de un enajenado se pueden encontrar medidas aproximadas de algunas cuestiones fundamentales sobre el tamaño, la forma, el color, el olor, las dimensiones y otras cuestiones de la poesía más práctica.
CARMEN: La enajenación impide en ocasiones escribir. Presumimos la locura por fascinante.
RO: Y otra preguntita, ya saben que yo soy muy curiosa, ¿el poeta nace o se hace? y si se hace, ¿cómo?
LLIBRE: No puedo decir si un poeta puede fabricarse, quizás sí, los chinos inventan cada cosa nueva hoy día... pero la sensibilidad para ver y entender al mundo que debe tener un escritor, un autor de poesía, es algo difícil de adquirir de golpe, quizás no naces poeta, pero te vas convirtiendo en el camino.
JUAN FREDDY: Bueno, te diré que el poeta, como el asadero, nace. ajajajaajaja
RO: ¿Te imaginas a los chinos fabricando poetas para ganar el Nóbel?
CARMEN: Eso sí que es un peligro, Llibre.
LLIBRE: No, eso serían los japoneses, jajaja.
RO: El poeta debe tener el "don" y adquirir las herramientas en el camino, eso le permitirá que ese don pueda manifestarse a plenitud.
CARMEN: Porque algunos se erigen en escritores porque les place y mira que se sufre con ellos y ellas.
LLIBRE: Hay una frase trillada de Neruda que me gusta y es esa de que el poeta ve con asombro donde otros ven con costumbre. Y yo le agregaría: O no ven nada.
JUAN FREDDY: Claro, el poeta en eso no se diferencia de ningún otro oficio: El médico, ingeniero, físico nuclear, agrónomo, enfermero, químico, chef, también nacen.
LLIBRE: Si de algo debe preocuparse el ser humano de este tiempo es del endurecimiento de sus emociones, queda cada vez menos capacidad de asombro
JUAN FREDDY: Y para cada cosa hay su arte. Yo me asombro de la cocinera de mi casa. Cómo puede hacer un sancocho. Si lo hago yo, sale un aceite de vehículo usado.
RO: Claro, Juan Freddy. Yo no creo que el poeta sea más especial que un físico, un arquitecto, una profesora o que mi abuelita que hace un café delicioso. Todo el mundo es especial y único y todos los oficios son interesantes. Cada quien hace lo suyo y para cada quien lo suyo es importante.
CARMEN: Y el bolero, ¿es poema?
JUAN FREDDY: El bolero siempre es poema. Sólo no lo es cuando tiene cola. Y si tiene cola, no es bolero. Por tanto, el bolero siempre es poema. ajajajaa
LLIBRE: El bolero es ese agraciado instante donde todo tiene la gracia de parecerse a uno mismo y sus desgracias, sin tragedia no hay bolero, y sin bolero ni tragedia, entonces, ¿qué carajo haría uno en los bares?