Literatura del caribe insular hispánico I

El pasado mes se realizó un panel sobre la literatura del caribe insular hispánico, integrado por los escritores Manuel García Cartagena (República Dominicana), Camilo Venegas (Cuba) y Marioantonio Rosa (Puerto Rico). Esta actividad formó parte del Ciclo Pre-Feria que coordinó el escritor Juan Freddy Armando.

Gracias a Romina Bayo, conseguí las tres ponencias para compartirlas con ustedes a través de esta página. Debido a la extensión de cada una, he tenido que hacer un resumen de las tres, tomando los fragmentos que me parecieron más interesantes y reveladores. Así que a partir de esta entrada compartiré cada uno de los trabajos de estos escritores en entregas separadas.

La literatura dominicana en la era post-"vacas sagradas"
Por: Manuel García Cartagena

“la literatura dominicana ya no “existe” socialmente entre nosotros de la misma manera que hace treinta años, debido a que los parámetros anteriormente empleados para señalar y apreciar las distintas modalidades de su “existencia” han cambiado de manera radical en el curso de las últimas tres décadas.

Sobre este punto en particular, importa recordar la manera en que la literatura local era socialmente consumida en nuestro país en aquel largo período al que insisto en llamar “la época de las ‘vacas sagradas”, para retomar una apelación de uso frecuente en los años en que nuestra sociedad todavía respondía al modelo aldeano en que vivió a lo largo de casi todo el siglo XX.

Recordemos, por ejemplo, que, hasta mediados de la década de los 90, era en las páginas de los suplementos literarios sabatinos donde se expresaban tanto nuestros escritores como los productores de juicios de valor relativos a la producción literaria local, los cuales raras veces lograban rebasar el estadio de la “opinión” personal o del simple murmullo.”

Factores que según García Cartagena propiciaronn el cambio en nuestra literatura:

1. La inmigración de los escritores dominicanos.


“Personalmente, considero que uno de los factores que propició el cambio, en lo que toca a esta situación en particular, fue el gran éxodo de muchos de nuestros compatriotas a finales de la década de los 80 y principios de los 90. En efecto, a diferencia de lo que había sucedido con la mayoría de los episodios migratorios que habían modificado en el pasado la cara de nuestra composición social, en esta ocasión, muchos de nuestros emigrantes de mediana o larga duración se esforzaron por dotarse de una formación intelectual digna de ser tomada en cuenta, y lo hicieron justamente en los países en donde fueron a radicarse.”

2. La profesionalización de la literatura dominicana.

“Independientemente del área profesional de estudios formativos o de especialización abordada por estos dos grupos de escritores e intelectuales, es un hecho incontrovertido que con ellos y ellas se inicia el proceso de profesionalización de la literatura dominicana, o lo que viene a ser lo mismo, el comienzo del fin de un largo periodo durante el cual la improvisación y el facilismo predominaron en nuestras letras vernáculas, con su consabida cohorte de desaciertos y de productos espurios.”


3.
Los recursos de la Internet como nueva forma de expresión.


“La segunda de las mutaciones de las que hablo es de índole tecnológica y puede enunciarse de la manera siguiente: en nuestro país ya no se escribe ni se lee de la misma manera que hace treinta años, debido, en gran parte, al impresionante desarrollo de esa panoplia de nuevas tecnologías de comunicación que son el chat, el blog, el correo electrónico y las páginas web, principalmente, las cuales han venido a llenar el vacío que nos ha dejado la desaparición de aquellos suplementos literarios que operaban, lo repito, como los medios de expresión por excelencia de las “vacas sagradas”. En la época actual, en efecto, son numerosos los autores dominicanos que mantienen espacios personales de publicación de sus obras en la web, tanto en el renglón de la crítica como en los de las distintas categorías de la creación literaria, sin que ello implique de ninguna manera la mengua sensible de la calidad literaria de estas últimas, sino más bien lo contrario."


4. Las editoriales internacionales.


“La cuarta y última mutación operada en el panorama de las letras dominicanas en los últimos años tiene que ver con la instalación en nuestro país de una serie de empresas transnacionales dedicadas al negocio de la edición de libros. En su manifestación más característica, este fenómeno ha venido a dinamizar la oferta editorial local, al introducir en nuestra sociedad un nuevo parámetro de evaluación del producto literario, es decir, su “potencial de ventas”, algo contra lo cual nos había preservado el carácter conservador y tradicional de nuestras anteriores prácticas de comercialización de los libros, y que implica la rápida aclimatación entre nosotros de un viejo prejuicio de las sociedades de consumo: la idea de que un libro “bueno” es un libro que se “vende bien”.”


Características de la era post-“vacas sagradas”:


1. Fragmentación singularizante y etiquetas.


"La producción literaria contemporánea presenta más bien el aspecto de una fragmentación singularizante, frente a la cual, el surgimiento en el momento actual de algunos proyectos literarios colectivos o gregarios adquieren en ocasiones visos inéditos, y en otras asumen un carácter más bien “arcaizante”. Por ejemplo, un caso sintomático de la manera en que funcionan los proyectos literarios colectivos en la era post-“vacas sagradas” son los que emanan de la segmentación del sector de productores de discursos literarios en función del género (“escritores” y “escritoras”) e incluso en función de sus preferencias sexuales (“escritores gays” y “escritoras lesbianas”). Al margen de la naturaleza abiertamente artificial y extraliteraria de estas nuevas clasificaciones, parece claro que las mismas son el reflejo de la tendencia singularizante a la que acabo de referirme."


2. Presencia en la red.


"
Una de las principales características del momento actual por el que atraviesa la literatura dominicana es la presencia numerosa de escritores que se insertan en cualquiera de las modalidades de producción dentro del nuevo esquema impuesto por las modernas condiciones tecnológicas de producción literaria, a saber: la creación de un blog o de una página personal, con o sin la consecuente creación de una comunidad de lectores de dichos espacios virtuales, y con o sin la obtención subsiguiente de uno de los diferentes premios literarios que, al igual que en el periodo anterior, siguen constituyendo en la actualidad la vía expedita para legitimar la “confirmación” pública del talento de nuestros escritores, debido a la ausencia en nuestro medio de una crítica literaria digna de ese nombre."


3. Recurrencia al realismo sucio.


"Los escritores de la era post-“vacas sagradas” recurren con relativa frecuencia en sus obras al llamado “realismo sucio”, cuya arma principal es el empleo sistemático de los diferentes registros de la expresión vulgar y de temas que reflejan de una u otra manera las formas marginales de la vida de los grupos urbanos contemporáneos. En la mayoría de los casos, el resultado es un producto formalmente ubicado entre la “estampa” y el
relato, pero dotado, eso sí, de una fuerte carga simbólica y semántica."

4. Escasa elaboración de la materia estética.

“Muchos autores contemporáneos parecen sentirse obligados a recurrir al arsenal ideológico de corte populista en el momento de armar sus textos, como si estuvieran determinados por una lógica de mercado cuyo único criterio operativo es el del “potencial de ventas”. Esta es la razón por la cual se suele considerar la suya como una literatura “light”: la escasa elaboración de la materia estética con que trabajan los distintos aspectos de la vida popular que sus textos reflejan resulta, aunque parezca paradójico, sumamente conveniente a la hora de decidir si un libro “se puede vender” o no.”

*Puede leer este trabajo completo en el blog de Manuel García Cartagena.