Literatura del caribe insular hispánico III


[Este es el resumen de la ponencia leída en el panel del Ciclo Pre-Feria por el escritor Marioantonio Rosa sobre la literatura puertorriqueña contemporánea.]


Puerto Rico Literario. Apuntes sobre una geografía de la palabra

Por: Marioantonio Rosa

“Desde la publicación del Aguinaldo Puertorriqueño en el año 1847, la Literatura Puertorriqueña no se ha detenido. Aquel grupo de jóvenes poetas con su frente única para labrar ensueños, la palabra palpitando, el curso de las letras y la imagen fundiendo huella y frontera hasta el aire de nuestros días, no se ha marchado en el viaje del tiempo, sino que aún invita a su lectura y contexto de análisis.”

“El tiempo entonces, no puede rivalizar con una literatura con hermosura propia, donde se brindan en gran mosaico, la vida, la ciudad, la cibernética, el amor, la soledad, la crítica, la ironía y siempre, la irresolución política. Es el efecto de escribir, la crecida y ruta de un gran bólido de exponentes que hacen robusta una literatura de reflexión, búsqueda, y cambio. Nuestros autores del siglo XXI se atreven a distinguir los llantos, alegrías y trampas de un Puerto Rico ondulante en crisis, victorias y oscuridades. La ponencia del poeta, el narrador, el ensayista, el dramaturgo, estalla en un grito multicolor capaz de hacer la cosmogonía variada de nombres y temas.”

-Individualismo y desafío.

"Es cierto que los nuevos autores se fundan en un individualismo de donde gravita su mundo creativo, deformando pautas hace mucho tiempo establecidas, usando la brevedad como arma de estilo, el lenguaje mágico de la sencillez como ente comunicador. El escritor busca al lector con más sagacidad, el escritor seduce, amarga o dulcemente, la cotidianidad de un lector harto de los horarios, las premisas de la velocidad y el entorno metálico del capitalismo. El lector puertorriqueño ansia del escritor, su humareda de escape. Escapamos cuando leemos, nos sentimos cónsonos de la música en las palabras, de la fachada que se rompe hacia una verdad, o un cierre con ilusión de ser final, pero que visualizan los finales que desean quedarse desnudos y listos a plasmarse. Autor y lector se conquistan mutuamente, se abrazan con palabras e imágenes, se imitan, se convulsionan, se impactan u orgasmican.

Quedan las formulas del ayer, esas como en La Tabla Periódica de los Elementos, enseñan peso y número pero que invitan a superarse o a nacer de nuevo, de otro modo. El escritor puertorriqueño experimenta el curso de su propia vitalidad, con su osadía, su prestancia, su miedo y su religión."

-Mirada citadina.

"Ocurre también la mirada a la ciudad. No la mirada del San Juan de la década del 50, cuando el barco del exilio siempre estaba cerca, y la escalada hacia la Ciudad de Nueva Cork se hacia impostergable y los sueños iban doblándose en silencio y poco a poco en la maleta, junto con un librito de oraciones con el santo favorito y el amparo de lo divino.

Si, fueron muchos los boricuas llegando en oleadas a la Gran Ciudad, se llevaron espejos de la tierra que amaban pero que abandonaban porque el pan era una fría boca de ausencia. Ya ese exilio cumplió sus días, existen muchas creencias más allá del librito de oraciones y el santo, y el amparo, y se buscan otros horizontes. Pero la ciudad permanece, embate y fulgurece en múltiples personajes, calles, avenidas, soledades, oscuridad roja, azul, amarilla, como mejor la prefiera el lector.

Nuestros poetas son de esa ciudad. (...) Los sentimientos, las sombras, el futuro, la piel o la espera viven bajo diversos climas humanos en la ciudad, mezclados a su vez con la ironía, la sorna contra lo establecido, la libertad mucho más auténtica que en su propia palabra, los días, las noches, el comienzo, el siempre comenzar, el poema que no conoce cierres, ni zozobras.

(...) La narrativa conjuga historia, ciudad y sociedad en el drama de los personajes. Son todos los nombres de una nueva manera de contar, misteriosa y cinematográfica, promisora e irreverente, sagaz y cautivadora."

-La blogósfera literaria puertorriqueña.

"En la nueva geografía literaria puertorriqueña nos deslumbran los actos de la blogósfera. Situada en su principio como bitácora de vivencias, se ha convertido en el nuevo “art grafitti” de los nuevos escritores puertorriqueños. Allí se habla y se grita poesía, allí todos hacen su propio universo azucarado o triste, atrevido y vivaracho, o retante contra la misma literatura, y allí también se encuentra Puerto Rico."