Regreso: Cuatro motivos y algunas preguntas

Estoy de vuelta. Estos días han sido bastante intensos por lo que he tenido que hacer una pausa no planificada en el blog. Las principales razones han sido un accidente casero, una mudanza, una espera y un bautizo.

-Un accidente casero:

Soy muy conocida por mis amigos por tener frecuentes “accidentes caseros”. Esto se debe a mi torpeza y a que todavía, pese a las recomendaciones de mi familia, no me he dado el baño purificador con arenque ni me he tirado de espaldas en la playa.

Hace dos semanas me puse a colar un café y al bajarme para recoger algo me cayó en la espalda el café hirviendo, acabadito de subir. No tengo que decirles lo que eso duele y arde. Al final tuve que ir a urgencias y recibir los reproches de la doctora que me atendió por no haber ido antes. Al principio fue difícil: no podía acostarme boca arriba, ni recostarme, me ardía mucho y debía curarme tres veces al día, pero ya estoy mejor y al parecer el tejido está sanando bastante bien.

Esto de las quemadas no es ninguna novedad pues a cada rato tengo mis pequeños accidentes y ya hace un buen tiempo tuve que ir a urgencias porque me quemé el pie izquierdo y hasta me cayó una botella de aceite de oliva en un dedo. Pero nada de eso hará que yo deje de cocinar. Bueno, sólo espero no incendiar la cocina.

-Una mudanza:

Otra de las cosas que me mantuvo alejada fue mi regreso definitivo a Santiago de los Caballeros, mi ciudad natal. Así es, ahora estoy aquí y me siento muy contenta, rodeada de toda la gente que me quiere, en especial de mi compañero y la familia. A los amigos de otras ciudades que sepan que las cosas seguirán igual, permaneceremos en contacto y “ningún lugar está lejos”. Yo siempre he dicho que soy una ciudadana del mundo, porque en mi cabeza ningún sitio es distante y gracias a la tecnología un poco de nosotros puede estar en cualquier parte.

-Una espera:

El mismo rollo de siempre. Codetel me hizo esperar. La compañía telefónica me obligó a estar incomunicada unos días, porque como ustedes saben, ellos dan el servicio cuando quieren, no cuando deben, y mucho menos cuando pueden. Siempre cuando quieren… ¡Viva el monopolio!

-Un bautizo:

Recientemente mi sobrina Amy fue bautizada. Mi hermana, quien es creyente y católica, se encargó de que su alma no vagara perdida por el mundo y organizó su bautizo. Así que con cinco años Amy ha pasado de ser una “criatura del mundo” a ser una “hija de Dios”. Los padrinos de tan importante acontecimiento fuimos mi hermano Rafael Silverio y yo, quienes estamos encargados de velar junto a progenitores de su educación y cuidado. En caso de que sus padres mueran, Rafael y yo tenemos que hacernos cargo de Amy (eso me ha dicho mi hermana, incluso me dijo que no eligió a mi madre porque existe mayor probabilidades de que ella fallezca antes que yo). La verdad es que la pasé bien durante el bautizo e incluso hasta leí una oración ya que dentro de cincuenta católicos adultos que había en la iglesia, ninguno se ofreció a leerla cuando el sacerdote lo pidió, y a la tercera vez de él preguntar: ¿Quién lee esta oración?, no me quedó de otra que levantar la mano y decir: ¡Yo la leo! (quise agregar: ¡Mi comandante!). Luego nos fuimos todos a almorzar y a celebrar la entrada de Amy en el reino de los cielos.

Así que ya saben, estoy de regreso y espero que me hayan extrañado aunque sea un poquitín. Durante estos días estuve leyendo mucho y preguntándome muchas cosas. Este tiempo es el que uno suele tomar para hacer ciertas reflexiones. Dentro de los libros que leí está La carretera, de Comarc McCarthy, gracias a la recomendación de Miguel Sanfeliu y de Laura Díaz.

Algunas de las preguntas que me estuve haciendo son:

-¿Todavía me convidará Silvio a creerle cuando dice “futuro”?
-¿Se le ha olvidado a parte de la sociedad dominicana el significado de la palabra dignidad? ¿Será que se habrá impuesto eso de que con la dignidad no se come?
-¿Por qué Leonel no mandó a Alejandrina Germán para su casa en lugar de darle otra Secretaría?
-¿Seguirá la policía dominicana matando a la gente en los supuestos “intercambios de disparos”?
-¿Qué prefiere la gente: megatúneles y fantasimetros o educación de calidad, energía eléctrica, agua potable, trabajo para todos (no sólo para los compañeritos) y hospitales que funcionen?
-¿En qué invertirá la Secretaría de Estado de Cultura los 46 millones que le donó el gobierno español? ¿Será que con eso le llegará para pagarles los chelitos a quienes trabajaron en la feria del libro?
-¿Me pagarán la Dirección General de la Feria del Libro y la Secretaría de Estado de Cultura la última semana de mi trabajo en la feria del libro o debo dejar de ser tan ilusa y asumir que me han tomado el pelo?
-Por último, me pregunto, igual como le preguntaba el hijo a su padre en La carretera, si realmente nosotros seguimos siendo los buenos…

Varias foticos del bautizo:


*Fotos: 1) Ro y Amy; 2) Rafael, Amy, Ro y Dahiana; 3) Amy con sus padres: Dahiana y Hanser.