Autor Invitado: Nicanor Parra

Nicanor Parra nació en 1914 en Chillán (Chile) en donde cursó sus estudios básicos. Luego en Santiago estudió matemáticas. En 1943 viajó a Estados Unidos con una beca otorgada por el “Institute of internacional Education” donde estudió mecánica avanzada en la Universidad de Brown. Allí permaneció durante tres años. En 1948 fue nombrado director interino de la Escuela de Ingeniería de la Universidad de Chile. En 1949 viajó a Inglaterra con una beca del Consejo Británico. Estudió Cosmología con E. A. Milner, permaneciendo en Gran Bretaña hasta 1951. Después enseñó matemáticas y física en la Universidad de Chile. En 1972 recibió la beca Guggenheim y volvió a Estados Unidos. En 1969 le otorgaron el Premio Nacional de Literatura y en 1991 recibió en México el Premio Juan Rulfo. Ha viajado por todas partes participando en conferencias y recitales.

Dentro de sus libros publicados podemos citar: Poemas y Antipoemas (1954), La Cueca Larga (1958), Versos de Salón (1962), Canciones Rusas (1967), Obra Gruesa (1969), Emergency Poems (1972), Artefactos (1973), Sermones y Prédicas del Cristo del Elqui (1977), Hojas de Parra (1985), entre otros.

Es el creador y principal exponente de la antipoesía, ha sido postulado en diversas ocasiones para el Premio Nóbel de Literatura y ha sido catalogado como “el gran poeta realmente revolucionario que existe en la poesía latinoamericana”.


MANIFIESTO
(Dedico este poema de Nicanor Parra a Engels, Waldo, Henry, Miguel, Rey y los demás escritores jóvenes de República Dominicana.)

Señoras y señores
Esta es nuestra última palabra.
-Nuestra primera y última palabra-
Los poetas bajaron del Olimpo.

Para nuestros mayores
La poesía fue un objeto de lujo
Pero para nosotros
Es un artículo de primera necesidad:
No podemos vivir sin poesía.

A diferencia de nuestros mayores
-Y esto lo digo con todo respeto-
Nosotros sostenemos
Que el poeta no es un alquimista
El poeta es un hombre como todos
Un albañil que construye su muro:
Un constructor de puertas y ventanas.

Nosotros conversamos
En el lenguaje de todos los días
No creemos en signos cabalísticos.

Además una cosa:
El poeta está ahí
Para que el árbol no crezca torcido.
Este es nuestro lenguaje.
Nosotros denunciamos al poeta demiurgo
Al poeta Barata
Al poeta Ratón de Biblioteca.
Todo estos señores -Y esto lo digo con mucho respeto-
Deben ser procesados y juzgados
Por construir castillos en el aire
Por malgastar el espacio y el tiempo
Redactando sonetos a la luna
Por agrupar palabras al azar
A la última moda de París.
Para nosotros no:
El pensamiento no nace en la boca
Nace en el corazón del corazón.