La importancia de la lectura (Segunda parte)

-Beneficios

Hace un par de meses leí el libro Antología para promover la lectura y fomentar el placer de leer de la catedrática y bibliotecóloga dominicana Gladys Almonte. Ahí me encontré con un puñado de ensayos y artículos de diferentes autores en los que se habla sobre la lectura, su situación actual en algunos países, la importancia de promover este hábito, así como muchas técnicas para fomentar la lectura en los niños y niñas.

Este libro es altamente recomendable para las personas que disfrutan leer. Lo lamentable es que este esfuerzo de Gladys Almonte, quien incluye una propuesta para fomentar la lectura en la educación superior al final de la antología, haya tenido tan poco alcance.

Del libro me gustó mucho el texto titulado Niños y adolescentes lectores en ciernes, tomado de la página Web del Ministerio de Educación, Política Social y Deporte de España, del que extraje las siguientes notas sobre las ventajas de la lectura, las cuales me parecieron tan acertadas y tan bien dichas que no podía dejar de compartirlas con ustedes.

Beneficios de la lectura:

-Ayuda al desarrollo y perfecccionamiento del lenguaje. Mejora la expresión oral y escrita y hace el lenguaje más fluido. Aumenta el vocabulario y mejora la ortografía.

-Da facilidad para exponer el propio pensamiento y posibilita la capacidad de pensar.

-Desarrolla la capacidad de juicio, de análisis, de espíritu crítico. El niño lector pronto empieza a plantearse el porqué.

-Aumenta el bagaje cultural; proporciona información, conocimientos. Cuando se lee se aprende. Leer para saber quiénes somos y de dónde venimos y adónde vamos; leer para iluminar nuestro presente teniendo memoria del pasado; leer para comprender los fundamentos de nuestra civilización.

-Mejora las relaciones humanas, enriqueciendo los contactos personales. Nutre los contenidos de nuestras conversaciones y nos ayuda a comunicar nuestros deseos y sentimientos. Nos da la posibilidad de conocer a personajes que de otro modo no podríamos haber conocido y asomarnos al interior de muchas personas entablando con ellas una sabrosa conversación que enriquece.

-Amplía los horizontes del individuo permitiéndole ponerse en contacto con lugares, gentes y costumbres lejanas a él en el tiempo o en el espacio. Por el contrario, el hombre que no tiene el hábito de leer, está apresado en su mundo inmediato. La lectura estimula y satisface la curiosidad intelectual y científica.

-Despierta aficiones e intereses. Es una puerta abierta por la que asomamos a mundos inéditos, a parcelas de la vida cultural, social, artística, etc. que no hubiéramos conocido nunca si no hubiera sido por los libros.

-Facilita la recreación de la fantasía y el desarrollo de la creatividad.

-Favorece el desarrollo de las virtudes morales siempre que los libros se seleccionen adecuadamente. Las lecturas proponen modelos para admirar e imitar, y, mientras los modelos vivientes (padres, profesores, etc.) pasan, los protagonistas de los libros permanecen.

-Potencia la formación estética y educa la sensibilidad estimulando las buenas emociones artísticas y los buenos sentimientos. Las lecturas nos ayudan a conocernos a nosotros mismos y a los demás, y-de este modo- favorecen la educación del carácter y de la efectividad, despertando buenos sentimiento. La lectura nos enriquece y nos transforma, nos hace gozar y sufrir.

-Es un medio de entretenimiento y distracción, que relaja, que divierte. (…) La lectura es fuente de disfrute, de goce, de felicidad. (…) Leer es una pasión, algo que envuelve a la persona entera y le comunica un deleite porque es una actividad auténticamente humana.

-Puede contribuir al derribo de las tan denigradas barreras discriminatorias en la educación, dando mayor igualdad de oportunidades educativas, ante todo por medio del fomento del desarrollo lingüístico y de la ejercitación intelectual.

(El suplemento cultural del periódico El País, Babelia, publica hoy sábado 03 de enero el reportaje A la conquista de los lectores perdidos. Muy interesante.)


*Imagen: Red book/ Patricia Metola en Librósfera