Autor invitado: Wystan Hugh Auden

Wystan Hugh Auden fue un poeta y ensayista norteamericano de origen inglés nacido en York, Yorkshire, en 1907. Su infancia transcurrió en Birmingham donde su padre ejercía como profesor de la escuela de medicina. Muy pronto se interesó por la poesía, y al ingresar a la Universidad de Oxford, escribió los primeros poemas. Su primera colección apareció en 1930, convirtiéndolo en la voz más influyente de la nueva generación de poetas ingleses.
Visitó Alemania, Islandia, China y España, y finalmente se estableció en Estados Unidos en 1939 donde más tarde se hizo ciudadano americano.


Entre sus obras más destacadas se cuentan Hombre doble en 1941, El escudo de Aquiles en 1955, Poemas extensos completos en 1969 y La edad de la ansiedad ganadora del Premio Pulitzer en 1948. 
De 1954 a 1973 fue director ejecutivo de la Academia Americana de Poetas y dividió la mayor parte se su tiempo entre Nueva York y Austria. Falleció en Viena en 1973.

Parad los relojes

Parad los relojes y desconectad el teléfono,
dadle un hueso jugoso al perro para que no ladre,
haced callar a los pianos, tocad tambores con sordina,
saca el ataúd y llamad a las plañideras.

Que los aviones den vuelta en señal de luto
y escriban en el cielo el mensaje “Él ha muerto”,
ponedles crespones en el cuello a las palomas callejeras,
que los agentes de tráfico lleven guantes negros de
algodón.

Él era mi norte y mi sur, mi este y mi oeste,
mi semana de trabajo y mi descanso dominical,
mi día y mi noche, mi charla y mi música.
Pensé que el amor era eterno: estaba equivocado.

Ya no hacen falta estrellas: quitadlas todas,
guardad la luna y desmontad el sol,
tirad el mar por el desagüe y podad los bosques,
porque ahora ya nada puede tener utilidad.


Oh, dime la verdad sobre el amor

Hay quien dice que el amor es un crío
y hay quien dice que es un pájaro,
hay quien dice que hace girar el mundo,
y hay quien dice que es absurdo,
y cuando le pregunté al vecino de al lado,
que tenía aspecto de saberlo,
su mujer se enfadó muchísimo,
y dijo que de nada serviría.

¿Tiene el aspecto de un pijama
o el del jamón en un hotel para abstemios?
¿Recuerda su aroma al de las llamas,
o tiene un reconfortante olor?
¿Es espinoso al tacto como un seto,
o suave como las plumas de un edredón?
¿Es afilado o suavísimo en los bordes?
Oh, dime la verdad sobre el amor.

Nuestros libros de historia se refieren a él
en crípticas noticias,
es un tópico bastante común
en los trasatlánticos;
he visto el tema mencionado en
relatos de suicidios,
e incluso lo he visto inscrito en
las contraportadas de guías ferroviarias.

¿Aúlla como un alsaciano hambriento,
o atruena como una banda militar?
¿Se podría hacer una imitación de primera
con una sierra o un piano de cola Steinway?
¿Es un exitazo cuando canta en las fiestas?
¿Le gusta solo el repertorio clásico?
¿Enmudecerá cuando uno quiera estar tranquilo?
Oh, dime la verdad sobre el amor.

Miré en el interior de la casa de verano;
nunca estuvo allí:
probé el Támesis a su paso por Maidenhead,
y el vigorizante aire de Brighton.
No sé qué cantó el mirlo,
o qué dijo el tulipán;
pero no estaba en el gallinero,
ni debajo de la cama.

¿Puede hacer muecas extraordinarias?
¿Se suele marear en un columpio?
¿Pasa todo el tiempo en las carreras,
o enredando con trozos de cuerda?
¿Tiene opiniones propias acerca del dinero?
¿Cree que el Patriotismo es suficiente?
¿Son sus historias demasiado vulgares para ser graciosas?
Oh, dime la verdad sobre el amor.

Cuando llegue, ¿llegará sin previo aviso
mientras me esté hurgando la nariz?
¿Derribará mi puerta de buena mañana,
o me pisará el pie de buena mañana,
o me pisará el pie en el autobús?
¿Vendrá como un cambio de tiempo?
¿Será su saludo tosco o cortés?
¿Alterará mi vida por completo?
Oh, dime la verdad sobre el amor.


*Datos Biográficos: A media voz/ Imagen: Kenneth Hari/ Poemas: El primero de Las palabras son mis ojos y el segundo poema fue traducido por Eduardo Iriarte.