Una carta para ustedes

Apreciados lectores:

Creo que la mejor manera de empezar esta carta es deseándoles un feliz año nuevo y esperando hayan pasado bien la navidad.

Tenía mucho sin escribir en este blog y la verdad es que me ha costado sentarme a redactar estas líneas pero era algo que necesitaba hacer.

Para mí este espacio ha sido muy significativo porque me ha permitido compartir mi pensamiento, mi creación literaria y hacer algunos trabajos sobre temas que me interesaban y que nunca tuve la oportunidad de hacer en un periódico dominicano debido a que a la cultura es a lo que se le dedica menos páginas en los medios locales.

El blog me sirvió además para hacer amigos interesantísimos a los que les tengo muchísima estima y respeto y con los que espero seguir manteniendo el contacto.

Pese a todas las bondades de este rinconcito, siento que ya ha llegado la hora de dedicarme a otras cosas, de cambiar el rumbo, de poner toda mi pasión en otro proyecto. Claro, eso no quiere decir que voy a cerrar el blog. Lo dejaré abierto para cuando tenga algo interesante que compartir, sobre todo lo que concierne a mi humilde trayectoria literaria.

Sin embargo, no puedo seguir escribiendo aquí con el ritmo de antes. Por más que lo he intentado siento que he perdido la pasión que antes me impulsaba a redactar entradas y responder los comentarios de los lectores. Es como si esta etapa del blog ya hubiera concluido para mí y ahora necesito otra cosa que me estimule, que me vuelva a despertar la pasión. O quizás la teoría más exacta es que necesito tiempo para mí misma, para entenderme, para aprender a quererme, para ser yo misma. Sí, eso es. Necesito un tiempo alejada de todo esto para dedicarme al amor, para mantener bajo control mi enfermedad, para no perder la paz y la armonía que tanto necesito, para dedicarme más a fondo a la lectura y la escritura… para vivir.

Espero que ustedes me comprendan y que sepan que los momentos compartidos juntos han sido muy gratos y memorables para mí. Intentaré pasar por aquí siempre que tenga algo valioso para compartir, pero no quiero que se queden esperando la nueva entrada mía porque así como puede que publique algo mañana, puede que pasen meses antes de que ponga algo acá.

Todo lo que he hecho en la vida ha sido motivado por el influjo de la pasión y el amor. Cuando eso me falta no me siento nada estimulada. Por tanto, no puedo continuar con algo que se me impone como una obligación, no como algo que debería hacer por el mero gusto y disfrute. La vida es muy breve y quizás la mía lo sea más. Así que espero dedicar cada segundo de mi existencia a aquellas cosas que me hagan sentir viva y me produzcan la mayor gratificación posible.

El blog siempre me había producido eso, pero en los últimos meses he sentido que la magia se apagaba, que su tiempo de vida había caducado, que era una etapa que debía cerrar, que ahora debía plegarme hacia dentro y hacer otras cosas. Pese a esto, a este rincón le tengo tanto cariño y le he dedicado tantas horas, que sería un asesinato borrarlo. Por eso lo dejo abierto y me dejo a mí misma abierta la posibilidad de volver a publicar algo cuando me apetezca, pero sin presión. Sólo cuando de verdad lo sienta.

Gracias a ustedes por todo lo que me han dado, por todo lo que he aprendido de cada uno.

Cariñosamente,

Ro