Felicidad


Hay un lugar en Madrid al que siempre me gusta ir. Es el Parque del Retiro. Un maravilloso paraíso, el pulmón de la ciudad, un sitio para ir a solas, en pareja o en familia.

Cada vez que voy me la paso bien porque me gusta caminar, disfrutar de la naturaleza, ver a la gente paseando y disfrutando del entorno. Hay una especie de serenidad que se contagia y que todo el que llega ahí siente. Es como si dejaras las penas justo antes de entrar y adentro pudieras acariciar la felicidad, pero no esa felicidad rimbombante y artificial que nos venden envuelta en lujos y ostentación de cosas materiales, sino aquella que se percibe en los pequeños detalles y en las cosas más simples.