Desencuentro


Hay un lirio muy blanco
y un silencio azul
que se imponen a todas las cosas de la tierra

Me miro a mí misma
me palpo ante la justa necesidad de encontrarme
pero sólo doy con un gran abismo
con un jardín invisible
y una pared blanca

Mi cuento está vacío
no hay caminantes en este tupido bosque
sólo hay pájaros y el resto de animales
que siempre me han hecho compañía

Mira mis brazos
extendidos esperando tu abrazo
Mira mi pecho
está abierto de par par como una pequeña puerta
Mira mi hueso desnudo y mis ojos

Soy un ambicioso poema echado a perder


© Rosa Silverio 2011
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