Los delincuentes en la prensa

Durante mi gira por República Dominicana (qué pomposo suena eso)... Esperen, vamos a comenzar de nuevo...
Durante mi viaje por República Dominicana (ahora sí, esto se parece más a mí) me realizaron varias entrevistas y salieron varias reseñas sobre mi libro de cuentos.

Aquí comparto algunos enlaces:

-Esto salió en Diario Libre.
-Crónica de la presentación en Santo Domingo en El Nuevo Diario.
-Reseña en el periódico Hoy.
-La entrevista que me hizo la periodista Grisbel Medina para Listín Diario.
-La entrevista que me hizo Joan Prats para 7 Días.
-Aquí pueden mirar la ficha del libro en la página de Prisa Ediciones. Aparecen comentarios de la escritora española Rosa Montero, el crítico y catedrático italiano Danilo Manera, la escritora dominicana Ángela Hernández y la ensayista Pura Emeterio Rondón.
-La entrevista que aparece en la página de Prisa Ediciones.
-La entrevista que me realizó el periodista y escritor Luis Martín Gómez y que publicó en el periódico Hoy.*
-El vídeo de la entrevista que me hizo Luis Martín Gómez para Yola Yelou. Aparece en YouTube.

*Sobre la entrevista que me hizo el escritor y periodista Luis Martín Gómez, debo decir que fue impecable pero tuve que ejercer mi derecho a réplica por la versión escrita que publicó en el periódico Hoy ya que en el primer párrafo emitió el siguiente juicio de valor refiriéndose a mi manera de hablar (ya que según él tengo un "acento español"): "Por suerte, esa traslación vocal en Rosa no pasa de ser una anécdota, triste, si se quiere, porque pone en evidencia el escaso orgullo que sentimos por uno de los aspectos de nuestra identidad". Y para rematar termina: "Aunque ahora le ha dado por hablar como una española".

Esa opinión suya no sólo me sorprendió sino que además me disgustó mucho ya que me perjudicó y recibí comentarios de todo tipo de dominicanos y dominicanas, por lo que sentí la necesidad de aclarar ese asunto. 

Esto fue lo que escribí:

Mi réplica a Luis Martín Gómez

Sobre la entrevista que me realizó Luis Martín Gómez: Me siento en el deber de aclarar este punto ya que considero que se me ha perjudicado y se ha dado una imagen de mí, a partir de un juicio de valor personal, que en nada se corresponde con lo que soy.

Los periodistas deben intentar ser lo más fiel posible a lo que le dice el entrevistado. En una entrevista dije que con los españoles hablo el español de España y con dominicanos el español dominicano. Esto no se debe a que no sienta orgullo o reniegue de mi identidad, sino a algo meramente práctico: Necesito que la gente me entienda.

Para que los españoles y las españolas me entiendan les hablo con un lenguaje que les resulta familiar y cuando utilizo una palabra que les resulta rara intento explicársela, pero no puedo estar a cada momento explicándole el significado de un dominicanismo. Se pierde tiempo y entorpece mucho la comunicación.

Cuando trabajaba en la Fnac, para que los clientes me entendieran les hablaba el español de España. No puedo esperar que la gente se adapte a mí. He decidido vivir en un país que no es mi lugar de origen así que debo adaptarme. Pero además de adaptarme creo que entrar en contacto con otra cultura nunca empobrece, sino que enriquece. Creo que no hay una persona que se sienta más cercana a su país natal que yo y que siempre esté hablando de "lo nuestro". Pero he decidido asumir a España también como mi país y lo quiero mucho. De igual manera mi esposo, que es español, también se siente muy dominicano.

Por otra parte, si hablo con acento español o dominicano no es una cosa que a mí me preocupe. La verdad es que eso para mí no tiene mucha importancia. No me detengo a pensar con qué acento hablo. Repito que a mí lo que me interesa es que me entiendan. Además, después de vivir cierto tiempo en un país, es lógico que te "contamines" o, como yo prefiero decir, te enriquezcas lingüísticamente e incluso tu acento cambie. Por eso no se va a acabar el mundo y no es que a uno "le ha dado" con hablar de una manera determinada. Creo que eso es un contagio natural. Incluso tengo un amigo que el otro día me contaba que cuando iba a Argentina regresaba hablando como los argentinos y cuando iba a Cuba regresaba hablando como los cubanos, y decía que eso le pasaba porque no podía evitarlo, se le pegaba el acento.

Dejemos ya el exceso de chauvinismo y el estar criticando a los escritores que viven fuera de República Dominicana por el sólo hecho de que tengan la necesidad de adaptarse al país en el que viven. El país no se adaptará a nosotros.

Hay que tener cuidado con ciertas opiniones que no pueden emitirse a la ligera, sobre todo sin excavar, sin ir al fondo del asunto, en especial porque en mi caso yo no sólo me siento muy contenta por ser dominicana sino que además aquí en España me dedico a la gestión cultural y siempre que tengo oportunidad hablo de las costumbres y la literatura de mi tierra.

Esto es una forma lamentable de hablar sobre una trabajadora incansable, una luchadora y una mujer que tiene muy clara su identidad.