La debilidad y el éxito


Ser débil, llorar, caerse, no saber enfrentar una situación o no tener la fuerza suficiente para salir de ella, no es sinónimo de fracaso, sencillamente es la constatación de que somos humanos, de que no somos perfectos. La vida es un largo camino que recorremos en el que vamos aprendiendo hasta de los errores. 


La vida es alegría y tristeza. Y cuando las estrellan titilan de alegría disfrutamos regocijándonos. Y cuando llueve dentro de la casa, con el tiempo aprendemos a tener paciencia y a esperar a que llegue el buen tiempo.

El secreto de una vida íntegra es ser lo que se es y procurar siempre ser mejor persona. A esto es lo que yo llamo éxito y no la acumulación de bienes materiales, a la desconsideración, a la inmodestia. Y si este éxito personal viene acompañado de logros de metas, entonces disfrutamos de una vida más plena.

Pero sobre todo, creo yo, hay que tener un gran sentido de la solidaridad y de la compasión, tener empatía. De nada nos sirve ser aparentemente exitosos cuando rechazamos a las personas que consideramos débiles, cuando no estamos dispuestos a ayudar a las personas que tienen un problema o que no tienen las herramientas para superar un fracaso. 

Yo creo que las personas son más honorables en la medida en la que practican la generosidad, en la media en la que ayudan a los más débiles, en la medida en la que procuran rodearse, no de gente «exitosa» y fuerte, sino de gente buena, aunque esa buena gente tenga problemas, sea débil o tenga una nube oscura sobre su cabeza. 

Cuando damos amor, generamos amor. Y ese amor que damos se nos retribuye tarde o temprano. 

Para mí, lo más importante en mi vida es ser lo que soy, procurar ser mejor cada día, aceptar mis debilidades, pedir ayuda cuando la necesito (y la he necesitado muchas veces) y rodearme de gente buena sin importar si esa gente tiene problemas o un ancla amarrada a los pies. Estoy segura de que juntos podremos ayudarnos y saldremos de cualquier situación penosa porque eso es lo que genera la solidaridad y gracias a eso es que el mundo es un hogar más bello y habitable.