Perdón para los haitianos y haitianas

Pido perdón a todos los haitianos y haitianas por la ignorancia y xenofobia del pueblo dominicano y por gente que he tenido entre mis contactos que opina de manera inhumana y poco compasiva: De paso, argumentan que los dominicanos que vivimos en el exterior no tenemos derecho a dar nuestra opinión porque no vivimos en el país, que solo los que viven allá tienen derecho. Llaman a las mujeres haitianas curias, dicen que por supuesto los haitianos no cometerían fraude de papeleo porque ningún dominicano va a querer casarse con ellos (racismo), dicen que los haitianos son animales invasores que defecan en nuestras calles y que van a robarnos la media isla. 

 ¿Esta gente en qué siglo vive? ¡Vergüenza me dan! Eso sí, si los dominicanos son los inmigrantes entonces todo es válido. 

 Una vez un chico en un restaurante me dijo que no le caían bien los dominicanos porque discriminaban a los haitianos y entiendo perfectamente el porqué. Es doloroso ser inmigrante y ver que un pueblo de inmigrantes discrimina a otro y lo trata como basura. 

¿Y ese miedo a la invasión? Es un cuento chino que desde hace mucho se ha gestado para que los dominicanos y dominicanas se olviden de los principales problemas que tiene el país. Y si la comunidad internacional ha pedido más apoyo hacia Haití es solo porque somos el país más cercano y tenemos recursos (aunque se los roben unos cuantos). También a Haití se ha enviado mucho dinero de grupos internacionales que se ha «perdido» en el camino. Como se perdió el dinero que se envió cuando se inundó Jimaní. 

Haití es un problema de todos y todas porque yo creo que un ser humano con corazón no quiere ver a un pueblo sufrir, pero el nacionalismo barato se está comiendo mi tierra y la xenofobia sigue creciendo. Espero que otros países intervengan porque si fuera por los dominicanos matarían a todos los haitianos.Y no me importa que me llamen vende patria, traidora, que si tengo el ego a mil o lo que sea. Me da igual. No soy perfecta, ni lo seré nunca, pero defiendo aquellas causas en las que creo y no permanezco como «Suiza», ni tampoco fomento el odio como lo están haciendo los intelectuales dominicanos que deberían callarse ya y dejar de hablar tanta mierda.